De aquí a una parte nos hemos ido aislando como nación. Nuestros aliados naturales se han convertido en poco menos que enemigos. Las relaciones con Bolivia ya no son la de antes, con Argentina después de que le vendió armas a Ecuador mejor no contar, con Ecuador lo poco que se avanzo se retrocedió y con Venezuela ni hablar.
De modo que hurgando algo en los medios del exterior quise averiguar acerca de que piensan los bolivianos de nosotros y encontré esto que hace referencia a los previos de la guerra del pacifico en un anexo del portal del Diario de Bolivia (Historia secreta de la guerra del pacifico - Sancho pancismo peruano).
Por otra parte, estaba fresca la actitud del Perú cuando se produjo la invasión del Litoral Boliviano, oportunidad en la que salió a relucir su sanchopancismo; primero, tratando de sacar el cuerpo del problema; y, segundo, obligando al afirmar un tratado complementario por la cual todos los gastos que demande la guerra debían correr por cuenta de Bolivia. El Perú, en aquella emergencia en lugar de notificar a Chile que tenía firmado con Bolivia un pacto de alianza defensiva que le obligaba a salir en defensa de ella, se limitó a ofrecerse para mediar en el conflicto, enviando la misión Lavalle a Santiago. "La actitud del Perú durante ese lapso se limitó a los simples oficios de mediación, evitando el Casus Foederis" dice Julio Méndez. Tuvo que producirse la declaración de guerra al Perú, en abril de 1879, casi dos meses después de la declaratoria a Bolivia, para que el Perú se acordara que tenía este compromiso con Bolivia, cuando los sentimientos del pueblo boliviano ya habían sido heridos profundamente. El diplomático boliviano enviado a Lima para exigir el cumplimiento del pacto relata crudamente la situación que le tocó vivir en la capital peruana, revelando que la molicie e inocencia de los gobernantes peruanos era tal que ni siquiera habían reparado en el juego artero en que estaba empeñado el diplomático chileno Godoy, quien "aprovechaba de las íntimas relaciones que tenía con el General Prado, desde la residencia de éste en Chile durante su proscripción, y de tal manera lo tenía cercado que hacía uso del derecho de entrar hasta su dormitorio para conferenciar sobre los asuntos palpitantes que la guerra en sentido de obtener la declaratoria de neutralidad del Perú; la opulenta caza comercial Guibbs, y tantas otras influencias, como es fácil comprender, obraban en el mismo sentido".
En otro capitulo titulado las causas de la derrota se puede leer esto:
Méndez, en su famosa exposición ante el Parlamento Boliviano de 1893, condena la ceguera de los estrategas peruanos que no prepararon en las ventajas del plan por él propuesto, el mismo que Daza lo presentó como plan boliviano.
La observación fundamental de Méndez consistía en el hecho de haberse elegido la costa para hacer frente al enemigo en sabiéndose la supremacía de la armada chilena, cuyo plan estratégico consistía precisamente en atraer a los aliados a ella, donde se sentía invencible. "La tierra -dice-, se hace con la historia militar. He dicho que en las finales de la independencia el partido patriota conquistó la supremacía del mar y que ante ella, el partido realista optó por la sierra. ¿Por qué se mantuvo la guerra terrestre al alcance de la artillería de las naves de Pisagua, en Arica, en Chorrillos y Miraflores? ¿Por qué se libraron combates a las pocas leguas de los puertos de desembarco en San Francisco, Tacna, San Juan y Morro Solar?". Más adelante revela que en su plan contemplaba a Potosí como cuartel general de operaciones para el ejército de Bolivia, y a Arequipa o Puno para el ejército peruano. Este plan era el más indicado para hacer frente a la agresión y fue apoyado de inmediato por el General Jufré. Daza entusiasmado con las perspectivas del plan, lo hizo suyo y lo propuso de inmediato al gobierno aliado, sin recibir respuesta concreta. Con estas miras dispuso la inmediata organización de la Quinta división llamando al General Narciso Campero para que se hiciera cargo de la jefatura. Campero gozaba de enorme prestigio por el antecedente de haber realizado estudios en la Academia Saint Cyr. ¿Quién mejor que él para conducir ésta fuerza que debía ser equipada y organizada con enormes erogaciones? Daza quería que la Quinta División fuera lo mejor del ejército y no escatimó en los gastos para su equipamiento, pese a que sabía que este militar era ambicioso y desafecto a su persona y pese a que la participación de éste en el asesinato alevoso del ex Presidente Belzu no estaba lo suficientemente aclaradas.
jueves, 5 de junio de 2008
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1 comentarios:
Las situaciones eran diferentes. A Chikle le hubiera convenido que los ejerctos se acantonen en la sierra mientras ella hacia y deshacia en la costa. Bolivia lo que queria era expulsar al invasor y no que se haga mas fuerte. Estyando en la costa sin molestias simplemete hubieran esperado y se hubieran mantenido con los suministros bolivianos y peruanos.
Una cosa difernte fue cuando el ejercito chileno esperaba para invadir el Peru. La epopeya de Grau hizo que la espera fuera insostenible, tanto asi que hubieron rebeliones y fusilamientos, por lo oneroso de la mantencion de sese ejercito en Antofagasta. Cuan era el objetivo de esperar en la sierra ?
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